miércoles, 30 de noviembre de 2016

Nunca te escribí verdades

Nunca fuiste una estrella
para refugiarte entre tantas luces.
No fuiste doncella
ni princesa, ni la virgen de Lourdes.

Creía en las historias de un poeta,
que como yo nunca escribía verdades.
No supe verte de otra manera
que no fuese a través de una botella.
Vivo por y para tu arte
ese que me lleva al desastre.
La ausencia de tus suspiros
se convirtió en el frio del invierno.
Como David Coperfield desapareciste
dejándome con el truco a medias,
y sin la sorpresa de verte reaparecer.
Eres como un ladrido en la niebla,
la virtud de las palabras escondidas,
bajo el manto de la noche,
donde sólo es clara,
la luz de los semáforos.

Y ahora tu me buscas si quieres,
que yo estaré disperso en la duda
del cuento que nunca escribimos
porque no viste la soltura
de las palabras con las que te dije,
"Te quiero".

domingo, 20 de noviembre de 2016

Un loco muy cuerdo.

Soy el encargado de mantenimiento de una luna que nunca llegó a funcionar.
Retengo la energía de los árboles que pierden las hojas, porque nadie se acuerda de ellos cuando están desnudos.
Soy la gota que muere arrastrada por el parabrisas, el tronco abrasado por las llamas, la libertad a la que intenta oprimir el estado.
Las cuerdas de la guitarra despiertan al cuerdo, le llaman a la locura a través de las rumbas.
Tu recuerdo no es más que la visita que mis pensamientos hacen a tu mundo.
Y no quiero dejar este loco mundo sin viajar a lo perdido.
Me perdí en tu laberinto, sin mapas, ni GPS, solo por conocerte.
Esquive al fauno en su propio laberinto simplemente siguiendo el camino incorrecto.
Disfruto del sonido de la fauna cuando camino por el monte, pues en conjunto son la sinfónica de la naturaleza.
Eres para mi el tercer movimiento del cascanueces de Tchaikovsky, alocado melódico y natural.
Eres para mi el segundo movimiento de Extremoduro, mi vida, mi todo, mi ser.
Eres para mi el primer movimiento en el ajedrez, el más complejo, el que decide tu jugada, el que marca el futuro de la partida.
Eres la introducción a mis letras, a las palabras que describen lo que pienso.
Eres mi poesía y puesto que tu no sabes si existo, es como si fuese un loco muy cuerdo.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Sería para ti un libro abierto

Sería para mi un libro abierto
Lo que para ti es cuerdo.
Sería para mi todo un deseo
Convertirte en una estrella de Perseo.

Quiero construir sobre el azabache de tus ojos, una obra divina, esculpida a base de locuras y payasadas.
Ojala tirase por la borda todo aquello que me une al pasado, para reescribir una nueva aventura contigo, de cero, como náufragos a la deriva, alimentandonos de sonrisas y suicidas que jamás encontrarán puerto.
Huiremos de la luz de un faro que malgasta sus fuerzas para que volvamos a tierra firme. Y es que quiero vivir a la deriva, contigo, de tu mano, dejándonos llevar por la corriente de emociones de una mar que aún salada hoy grita, ¡Azúcar¡.
Quiero disfrutar del ritmo paulatino de tu música, que provoca sin sentido el arritmico baile de mi cuerpo. Que tango sin vida más alegre improvismos, y es que contigo el baile me sabe a merengue y el postre fueron tus labios.
Te intente descifrar como un enigma y sin embargo traicionado por tu belleza y la razón, acabe siendo para ti como un libro abierto, al que mirabas anhelo por si me volvía a cerrar.