domingo, 20 de noviembre de 2016

Un loco muy cuerdo.

Soy el encargado de mantenimiento de una luna que nunca llegó a funcionar.
Retengo la energía de los árboles que pierden las hojas, porque nadie se acuerda de ellos cuando están desnudos.
Soy la gota que muere arrastrada por el parabrisas, el tronco abrasado por las llamas, la libertad a la que intenta oprimir el estado.
Las cuerdas de la guitarra despiertan al cuerdo, le llaman a la locura a través de las rumbas.
Tu recuerdo no es más que la visita que mis pensamientos hacen a tu mundo.
Y no quiero dejar este loco mundo sin viajar a lo perdido.
Me perdí en tu laberinto, sin mapas, ni GPS, solo por conocerte.
Esquive al fauno en su propio laberinto simplemente siguiendo el camino incorrecto.
Disfruto del sonido de la fauna cuando camino por el monte, pues en conjunto son la sinfónica de la naturaleza.
Eres para mi el tercer movimiento del cascanueces de Tchaikovsky, alocado melódico y natural.
Eres para mi el segundo movimiento de Extremoduro, mi vida, mi todo, mi ser.
Eres para mi el primer movimiento en el ajedrez, el más complejo, el que decide tu jugada, el que marca el futuro de la partida.
Eres la introducción a mis letras, a las palabras que describen lo que pienso.
Eres mi poesía y puesto que tu no sabes si existo, es como si fuese un loco muy cuerdo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario